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Familia Eclesial Mensajera de Jesús
Siguiendo el modelo de la Familia de Nazareth

Instituto Religioso Mensajeros de Jesús

Quiénes somos

Festividades

Lema

Vida apostólica

Vida de pobreza

Vida de castidad

Vida de obediencia

Voto de estabilidad

Nuestra Historia

“Que hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la Buena Noticia, del que proclama la paz, del que anuncia la felicidad, del que proclama la salvación.”

 “Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados.” 

Isaías 52,7. Lucas 1, 76-77.

Quiénes somos

Los Mensajeros de Jesús surgimos como un nuevo modo de vida, para una iglesia renovada. Nacemos como una rama de la Familia Eclesial ”Mensajera de Jesús”, para la evangelización conjunta del Pueblo de Dios.

Somos una asociación de fieles privada / pública, en la cual sus miembros, integrados por Hermanos clérigos y laicos, asumimos los consejos evangélicos mediante votos y viviendo en comunidades estables, radicadas preferentemente en las parroquias de las zonas más necesitadas, nos proponemos evangelizar a los más pobres.

Los Mensajeros de Jesús debemos vivir integrados en el corazón del Pueblo de Dios, dando testimonio con nuestra vida de la misión que promovemos. Por esta razón vivimos en pequeñas comunidades dentro de un ambiente familiar que es signo vivo de nuestro carisma.

La Espiritualidad de los Mensajeros de Jesús, dado nuestro carisma fundacional, surge de dos vertientes; del carisma de la Familia Eclesial recibe la profundidad de la oración personal propia de la Espiritualidad Ignaciana, y como aporte original esta impregnada de la alegría de la alabanza comunitaria que proviene de la Vida en el Espíritu.

Los Mensajeros de Jesús desarrollamos una amplia devoción hacia los santos, de la cual hacemos partícipes al Pueblo de Dios que le toque acompañar.

Festividades  

La festividad central del Instituto Religioso Mensajeros de Jesús será:

ü      25 de Marzo:  SOLEMNIDAD DE LA ANUNCIACIÓN, porque a través de un Mensajero se anuncia la llegada del Salvador.

Además serán festividades propias del Instituto:

ü     19 de Marzo:  SOLEMNIDAD DE “SAN JOSÉ”.Por su especial patrocinio en la fundación del Instituto.

ü      24 de Junio:  “SAN JUAN BAUTISTA”. Por ser para el Mensajero modelo de evangelizador.

ü      29 de Septiembre: “SAN GABRIEL ARCÁNGEL”. Por ser el Mensajero elegido por Dios al encarnar a su Hijo en una familia.

  Lema

El lema de los Mensajeros de Jesús es: Amor en el Servicio y Alegría en la Fraternidad”, porque cada mensajero al amar se verá impelido a servir, en primer lugar a sus Hermanos religiosos y luego al Pueblo de Dios.  Buscarán por todos los medios dar un testimonio pleno a dicho Pueblo de esta riqueza encontrada en la vida fraterna, anticipando así el cumplimiento de la promesa del Reino de los Cielos ya aquí en la tierra.

Vida apostólica 

Tampoco tienen que preocuparse por lo que van a comer o beber, no se inquieten, el Padre sabe lo que ustedes necesitan. Busquen más bien su Reino,  y lo demás se les dará por añadidura. No temas pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino.  Vendan sus bienes y denlos como limosna"  

Lucas 12, 29. 30b.-33ª

 Las comunidades de Mensajeros de Jesús deben ser creativas, dinámicas, dispuestas al servicio a toda hora, movilizadoras y motivadoras de niños, jóvenes y adultos, para renovar la vida del Pueblo de Dios. Lo harán preferencialmente desde la parroquia, revitalizando la liturgia, acompañando el caminar de nuestra Madre Iglesia, incorporando a la vida eclesial a la gran masa de bautizados que se muestran indiferentes, buscando nuevas formas de evangelización priorizando siempre a los más carenciados y desprotegidos. Estos últimos ocuparán un lugar importante en el corazón del Mensajero, a quien le debe doler el dolor del Pueblo de Dios y así pueda descubrir respuestas válidas para insertar a Cristo en medio de su Pueblo.

Los Mensajeros de Jesús han elegido ser pobres por amor a Cristo. Siguiendo su ejemplo, el desprendimiento personal de los bienes materiales impregnará su espíritu.

Los Mensajeros de Jesús usarán de manera permanente el hábito religioso que el Instituto determine como signo de su disponibilidad al servicio y de su testimonio de consagración y de pobreza.

Vida de castidad

La Voluntad de Dios es que sean santos, que se abstengan del pecado carnal, que cada uno sepa usar de su cuerpo con santidad y respeto, sin dejarse arrastrar por los malos deseos. Dios , en efecto, no nos llamó a la impureza, sino a la santidad.”                        1ª Tesalonicenses 4, 3-5b.7. 
A imitación de Cristo el Mensajero llevará una vida de entrega generosa en castidad perfecta y perpetua. La fuerza principal para esta entrega radica en el intenso amor a Jesucristo.
La vida de castidad consagrada hace a los Mensajeros libres para una entrega total de sus vidas, de manera que puedan así extender con generosidad el Reino de los Cielos.
 Siguiendo este consejo evangélico el Mensajero aspira hacer más honda su familiaridad con Dios, su transformación en Cristo, su compañerismo con sus Hermanos, su servicio a los demás, creciendo en madurez y capacidad de amor. Una correcta vida de comunidad ayuda fuertemente a vivir la castidad consagrada. Por esto es que siempre deben tener una zona en la casa reservada para la intimidad de la comunidad.  

Vida de obediencia 

“Por su obediencia a la verdad, ustedes se han purificado para amarse sinceramente como hermanos. Ámense constantemente los unos a los otros con un corazón puro, como quienes han sido engendrados de nuevo, no por un germen corruptible, sino incorruptible: la Palabra de Dios, Viva y Eterna.”  1ª. Pedro 1, 22-23. 
 Los Mensajeros de Jesús por la profesión del voto de obediencia ofrecen a Dios la total entrega de su voluntad, como sacrificio de sí mismos, y por ello se unen más firme y plenamente a la Voluntad Salvífica de Dios. Movidos por el Espíritu Santo se entregan confiados a los Superiores, representantes de Dios, y por ellos son conducidos al servicio de todos los hermanos a imitación de Cristo. 

Un verdadero espíritu de obediencia se moverá por amor y no por temor. Esto producirá un progreso en la perfección del Mensajero, de tal manera que el Hermano que ha comprendido que a través del Hermano Superior es el Señor quien le habla, siempre que obedece, mientras no sea pecado, crece en su vida espiritual.

 Voto de estabilidad 

“Y ahora, Señor y Dios mío, has hecho reinar a tú servidor en lugar de mi padre David, a mí, que soy apenas un muchacho y no sé valerme por mí mismo. Tu servidor está en medio de tú pueblo, el que Tú has elegido. Concede, entonces, a tú servidor un corazón comprensivo para juzgar a tú pueblo, para discernir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿Quién sería capaz de juzgar a un pueblo tan  grande como el tuyo? Al Señor le agradó que Salomón le hiciera este pedido.”  1ª. Reyes 3, 7-8ª. 9-10.

Lo que caracteriza a los Mensajeros de Jesús como un Instituto original es el carisma que los lleva a una profunda integración en la vida de las comunidades concretas donde desarrollarán su apostolado. La expresión más clara de esta integración es el Voto de Estabilidad, por el cual se comprometen a realizar su misión evangelizadora durante toda la vida.

Esta íntima unión entre el Mensajero y la porción del Pueblo de Dios a él confiado hará que puedan fructificar al máximo sus servicios espirituales y materiales, a la vez se supone un gran respeto por las personas que son evangelizadas.

 Dicho Voto podrá ser emitido dos años después que el Mensajero haya sido enviado a una comunidad definitiva.