|
Familia Eclesial Mensajera de Jesús
Siguiendo el modelo de la Familia de Nazareth
|
|
|
|
Instituto Religioso
"Mensajeras de Jesús en la familia"

“Nosotros somos, entonces, embajadores de Cristo (mensajeros de Jesús), y es Dios el que exhorta a los hombres por intermedio nuestro. Por eso, les suplicamos en nombre de Cristo: Déjense reconciliar con Dios"
II Corintios 5,20
El Concilio Vaticano II nos ha hablado de una Iglesia, Pueblo de Dios, que debe estar inmersa en el mundo. Teniendo en cuenta esta realidad, nace el Instituto Religioso Mensajeras de Jesús en la Familia con un modo de vida nuevo, para esta Iglesia renovada, cuya misión fundamental es el atender con amor toda clase de necesidades y problemas a nivel familiar, dando prioridad a los más humildes y necesitados, encontrando allí su camino de santidad.
Quiénes somos
Las Mensajeras de Jesús en la familia somos mujeres consagradas a Dios por votos, viviendo en pequeñas comunidades. Nuestro carisma es la evangelización de las familias. Para ello realizamos principalmente visitas domiciliarias en las parroquias donde estamos insertas, y viviendo sus necesidades, les acercamos la Palabra de Dios y las ponemos en contacto con la parroquia. Participamos en misiones populares, retiros, convivencias, charlas. Podemos tener pequeñas obras, como hogares de niños, de ancianos, comedores, guarderías, etc. Siempre en el ámbito familiar, para cumplir este modo de vida, las hermanas emitimos el cuarto voto: “VOTO DE ESTABILIDAD” que nos ligan de por vida al lugar donde nos reciben.
Para realizar esta tarea las Hermanas vivimos en pequeñas comunidades, dentro de un ambiente familiar, integradas al corazón de nuestro pueblo dando testimonio con nuestra vida de la misión que promovemos, necesitando para ello una continua vida de oración y una gran apertura a la comunidad donde vivimos.
Festividades
La festividad central del Instituto Religioso Mensajeras de Jesús en la familia será:
ü 31 de Mayo: SOLEMNIDAD DE LA VISITACIÓN, porque nos presentamos como otras Marías para llevar a Jesús en la sencillez y humildad.
ü 11 de Febrero: SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LOURDES, por ser quien confirmó en el corazón de la Hermana Irene la voluntad de Dios de fundar el Instituto.
Además serán festividades propias del Instituto:
ü 19 de Marzo: SOLEMNIDAD DE “SAN JOSÉ”. Por ser el padre providente que acompañó a Jesús en su vida oculta y así lo haga también con nuestro Instituto y sea el que envíe nuevas y santas vocaciones.
ü Tenemos como especial intercesor al “PADRE ARRUPE” para pedir por las vocaciones. (Este padre fue Superior General de la Compañía de Jesús en tiempos muy difíciles y actualmente se encuentra con causa de Canonización)
Lema
El lema de los Mensajeros de Jesús es: “Amor y entrega”, porque cada mensajera al amar tendrá la urgencia por entregar su vida al servicio de los mas necesitados, haciendo especial incapié en la atención de las familias para propiciar el restablecimiento de sus vínculos con Jesús para mejorar las relaciones interpersonales de sus miembros.
Nuestro fundador el Padre Aldo Scotto nos dejó una reflexión que atesoramos como si fuera lema del Instituto: “Como otras Marías, en la sencillez y la humildad lleven a Jesús a la familia”
Y también en otra oportunidad nos dijo:“En todo nos pueden ganar, menos en la alegría”
Vida de oración
"Ante todo recomiendo que se hagan oraciones, súplicas y acciones de gracias
para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad y llevar una vida piadosa y digna"
I Tim. 1-2
La Mensajera al entrar en el Instituto penetra en un mundo espiritual y por lo tanto debe estar convencida de que las armas para instaurar el Reino de Dios son las espirituales: oración. sacrificio, humildad, entrega y confianza, todas ellas vividas en la justicia y el amor.
La misión apostólica de las Mensajeras implica la necesidad de una intensa vida espiritual, sin ella todo trabajo que se realiza queda reducido a un puro activismo sin sentido. Para lograr ser contemplativas en la acción, que es su forma de vivir esta espiritualidad, cada Mensajera dedicara un tiempo de día para la unión personal con Dios Es entonces importante que tenga diariamente momentos de silencio comunitario que ayuden, con el recogimiento que producen a este encuentro real con Cristo.
El centro de toda comunidad de Mensajeras será el Señor Jesús. Su vida girará en torno a El. Esto sólo se logra por la íntima unión de cada Hermana con su Señor a través de la oración, tanto personal como comunitaria. Por esta razón el corazón edilicio de la comunidad es el Oratorio que debe estar integrado al resto de la casa
Vida de comunidad
"Hermanos, alégrense, trabajen para alcanzar la perfección, anímense unos a otros
vivan en armonía y en paz. Y entonces el Dios del Amor y de la Paz permanecerá con ustedes"
II Co. 13, 11.
La comunidad tendrá como distintivo un modo familiar de vida de manera que la sencillez de relaciones, la comunicación de experiencias humanas y espirituales, el amor y la alegría que reinen entre las Hermanas sea imagen de la Familia de Nazareth.
Para realizar este ideal de vida comunitaria las Mensajeras de Jesús vivirán siempre en pequeñas comunidades cuyo número no pasará de ocho Hermanas, salvo la Casa Noviciado que podrá llegar a más miembros.
Si bien el llamado de Dios a cada Mensajera es personal, una vez que ha entrado en el Instituto, su realización personal no podrá llegar a su plenitud si no es a través de su integración plena a la comunidad.
Vida apostólica
"Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme,
al contrario, es para mí una necesidad .imperiosa ¡Ay de mí si no predicare el Evangelio"
I Co. 9, 16
Las Mensajeras deben ser testigos de La Pascua en los hogares. Su misión es llevar el mensaje de la Buena Nueva a cada familia y así extender el Reino de Dios.
Siendo las Mensajeras el nexo entre parroquia y familia, deben estar al servicio de aquellas, viviendo intensamente su vida litúrgica y pastoral. De esta manera lograrán, con mayor facilidad, introducir a las familias en la comunidad parroquial.
El apostolado específico de las Mensajeras debe ser cada día la visita domiciliaria, recordando siempre que con ellas debe entrar Cristo en el hogar visitado. Esta misión será realizada por todas las Mensajeras cualquiera sea su tarea en la comunidad. En casos excepcionales en que por cumplir otro trabajo propio del carisma no puedan realizarla, esta tarea apostólica suple la misma.
Nuestro Instituto también estará abierto a la solicitud de ayuda que realicen las distintas ramas de la Familia Eclesial Mensajera de Jesús.
Es propio del carisma de las. Mensajeras atender pequeñas obras siempre de tipo familiar, aun en países de misión. Por esta razón la atención de hospitales, colegios y cualquier obra que salga del límite familiar no entra en su específico servicio apostólico.
Pertenecen al carisma de las Mensajeras obras como: hogares de niños, de ancianos, guardería infantil, etc.; siempre que sea un servicio al Pueblo de Dios a ellas confiado y se mantenga a nivel familiar. La razón de este servicio resulta de su carisma fundamental la visita domiciliaria que realizarán a los hogares de las personas que atienden en las diversas obras.
Vida de Pobreza
"Ya conocen la generosidad de nuestro Señor Jesucristo que siendo rico,
se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecer- nos con su pobreza"
II Co. 8, 9
Las Mensajeras de Jesús en la Familia han elegido ser pobres por amor a Cristo. Siguiendo su ejemplo el desprendimiento personal de sus bienes materiales impregnará su espíritu.
Un sencillo confort en las casas ayudará a la vida de la comunidad y así hará mas efectiva la vida apostólica.
No todas las comunidades tendrán necesariamente la misma expresión exterior de pobreza ni deberá ponerse como excusa la misma para limitar el servicio apostólico del Reino. Por ello se adaptarán al tipo de apostolado que tengan y a la zona donde estén ubicadas.
Con respecto a la economía de las casas un principio fundamental consiste en separar siempre la administración de la comunidad de la obra que ésta realiza en caso de tenerla.
En la vida ordinaria las comunidades tendrán independencia económica sin olvidar por esto su generosa disposición para apoyar a las comunidades de menores recursos. Las distintas casas según lo establecido por el Gobierno Central colaboraran al mantenimiento del mismo.
Las Mensajeras de Jesús serán extremadamente agradecidas con sus bienhechores y por ningún motivo podrán modificar, sin permiso de los mismos, la finalidad de lo donado.
Se tendrá muy en cuenta que en toda comunidad frente al Señor Jesús tiene el mismo valor el trabajo efectuado por la Mensajera que realiza los menesteres domésticos que el de aquella que sale a trabajar para aportar al mantenimiento de la comunidad.
Vida de castidad
"Yo los exhorto por la misericordia de Dios
a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios"
Rom. 12, 1
A imitación de Cristo la Mensajera llevará una vida de entrega generosa en castidad perfecta y perpetua. La fuerza principal para esta entrega radica en el intenso amor a su esposo Jesucristo.
La vida en castidad hace a las Mensajeras libres para una entrega total de sus vidas de manera que puedan así extender con generosidad el Reino de los Cielos.
La Mensajera seguirá preocupándose por progresar en el equilibrio y madurez de su afectividad lograda en el tiempo de la formación. Para ello el clima de fraternidad de las comunidades es de esencial importancia, siendo la Superiora quien debe fomentarlo en su comunidad.
Vida de obediencia
"Aquí estoy, yo vengo para hacer tu voluntad"
Heb. 19, 9
Por obediencia al Padre el Señor Jesús vino a salvarnos. Es así como las Mensajeras deberán vivir bajo la obediencia religiosa.
Para una correcta vida de obediencia es necesario que la Mensajera se ejercite continuamente en una verdadera y profunda humildad que solo se logrará aceptando con alegría espiritual las pequeñas y diarias humillaciones de la vida.
Una pronta y verdadera obediencia se logrará cuando la Hermana que obedece mira a la Superiora como a Cristo Nuestro Señor. Aún más, la Mensajera deberá ver al Señor con mucha sencillez y humildad en toda persona que en una circunstancia concreta le solicita algún tipo de obediencia.
Un verdadero espíritu de obediencia se moverá por amor y no por temor. Esto producirá un progreso notable en la perfección de la Mensajera, de tal manera que la Hermana que ha comprendido que a través de la Superiora es el Señor quien le habla, siempre que obedece, mientras no sea pecado, crece en su vida espiritual.
Voto de estabilidad
"Su comunidad será estable ante Mí... Ustedes serán mi pueblo y Yo seré su Dios".
Jer. 30, 20b. 22
Lo que caracteriza a las Mensajeras como un Instituto original es el carisma que las lleva a una profunda integración en las vidas de las familias.
La expresión más clara de esta integración es su voto de estabilidad por el cual se comprometen a realizar su misión evangelizadora durante toda la vida en una comunidad determinada.
Esta íntima unión entre la Mensajera y el Pueblo de Dios a ellas confiado hará que pueda fructificar al máximo sus servicios espirituales y materiales a la vez que supone un gran respeto por las personas que son evangelizadas.
El voto de estabilidad implica la aceptación de una comunidad definitiva por parte de la Mensajera que lo emite.
Nuestra Historia
|
| |
|
|
|
|